Si su deudor es un productor agrícola o ganadero, el concurso debe respetar el ciclo del campo: ingresos concentrados en cosecha o tropa. Un concordato bien calzado a la zafra es altamente cumplible. Forzar la quiebra interrumpe el ciclo y destruye el valor productivo.
Para tomar decisiones bien fundadas, conviene entender la naturaleza económica y patrimonial del rubro de su deudor.
Valor real solo si siguen produciendo. Detenidos, se devalúan o se pierden.
Bancos con prenda sobre cosecha o ganado, agroquímicas y semilleras.
Flujo concentrado en pocos meses al año.
Identifique su posición dentro del concurso. Cada categoría tiene un régimen distinto y una estrategia óptima específica.
Privilegio especial. La calidad del recupero depende del manejo del bien prendado mientras dura el proceso.
Quirografario habitual. Reabrir cuenta para próxima campaña es la mejor estrategia.
Compromiso recíproco. Renegociar plazos sin perder mercado.
Privilegio laboral.
La verificación incorpora su crédito al expediente. Sin ella, queda fuera del concordato y del reparto. La documentación específica varía según el rubro.
Una vez verificado, viene la decisión más importante: votar y participar de la negociación. En este rubro hay razones particulares para acompañar.
El activo de la empresa es la prenda común de los acreedores. En este rubro, la quiebra destruye valor de modo particular y rápido.
En quiebra, el ganado puede dispersarse, los granos perderse o venderse a precio vil, los campos quedan sin manejo y se devalúan. Los acreedores comunes terminan cobrando una fracción mínima después de privilegios y costos del proceso. La cadena agroindustrial pierde un eslabón productivo difícil de reemplazar.
Verifique con documentación específica. Acompañe el concordato calzado al ciclo productivo. Es la fórmula que protege su crédito y la cadena agroindustrial.